Los 5 errores que cometen los líderes en las evaluaciones de desempeño

Si el jefe no actúa como un coach que ayuda a sus colaboradores a crecer y alcanzar sus metas, puede estropear todo el proceso.

Los sistemas de gestión del desempeño están creados para comunicar objetivos a los equipos, ayudar a las personas a alcanzar metas, apoyarlas en su desarrollo de carrera y alcanzar con éxito las metas de la organización.

Un elemento clave de estos procesos son las revisiones de desempeño: reuniones periódicas uno a uno en las que los jefes evalúan el rendimiento de sus colaboradores y el cumplimento de objetivos, de acuerdo con indicadores previamente establecidos.

Cuando no saben cómo conducir estas revisiones de desempeño como un líder-coach, de forma que realmente ayuden a sus colaboradores a crecer y alcanzar metas, pueden estropear todo el proceso y causar el efecto contrario.

¿Cuáles son los principales errores que cometen los líderes en las revisiones de desempeño?

1. Olvidarse del cómo
En las evaluaciones de desempeño el líder debe evaluar «el qué» y «el cómo». El primero se refiere al cumplimiento de objetivos y el segundo a cómo se dio dicho cumplimiento. No es igual una persona que alcanzó la meta gritando a su equipo, generando altos niveles de estrés, dañando el clima laboral y aumentando la rotación de personal; a otra persona que cumplió su objetivo motivando a sus colaboradores, ayudándoles a crecer, cuidando la relación con el cliente y tratando a su equipo con respeto.

2. Microgerenciar y amenazar
La evaluación de desempeño debe ser un espacio en el que el jefe facilita el aprendizaje de su colaborador; lo ayuda a conectarse con su creatividad, y a encontrar por sí mismo estrategias con las que se sienta comprometido. Esto no es posible si el jefe busca imponer su punto de vista y controlar la forma en que su colaborador lleva a cabo su trabajo.

3. No escuchar y juzgar
Los adultos desean ser tratados como tal, no como niños pequeños a quien se les amenaza con premios y castigos.
Lo mejor que puede hacer un jefe durante la evaluación de desempeño es escuchar con curiosidad, humildad y paciencia. Confiar en la recursividad de su colaborador para encontrar soluciones, y hacerle preguntas que lo ayuden a tomar conciencia de sus fortalezas y oportunidades de mejora.
Sin embargo, un error común que cometen los jefes es juzgar a sus equipos. En vez de intentar comprender la perspectiva de su colaborador y el porqué de sus acciones, se limitan a dar su opinión y decir cómo se tienen que hacer las cosas, sin tomarse el tiempo de escuchar y entender.

4. Comunicación indirecta
Los jefes que tienen miedo al conflicto o a ser rechazados por sus equipos, en ocasiones evitan las conversaciones difíciles y dejan de mostrarles a sus colaboradores aquellos comportamientos que generan un impacto negativo.
Al no ser directos con sus solicitudes y específicos con respecto a las acciones o cambios que desean ver, sus colaboradores salen de la revisión de desempeño con poca claridad sobre lo que se espera de ellos y sin entender cómo pueden mejorar.

5. Falta de empatía
Así como es importante ser directo y específico al dar retroalimentación, también es crucial ser respetuoso y empático. Por lo general cuando las personas de un equipo ven la revisión de desempeño como una pesadilla, y no como un espacio de aprendizaje, es porque sus jefes solo se enfocan en lo negativo, los juzgan, no agradecen sus contribuciones, ni reconocen sus fortalezas.
La retroalimentación correctiva sin empatía deja a las personas desmotivadas y con menos energía para luchar por las metas.

Fuente: https://www.iprofesional.com

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