Violación del trabajador del deber de fidelidad | Recaudos a tomar en la redacción de la comunicación del despido

“El trabajador se agravia porque se declaró la procedencia del despido dispuesto por el demandado, por entender que la comunicación telegráfica no cumple con los requisitos previstos en el art. 243 de la LCT, toda vez que de la misma no se puede advertir una exposición suficientemente clara de los motivos en que se funda la ruptura del contrato.”

“Es sabido que el artículo 242 L.C.T. define a la injuria laboral, justa causa de denuncia del contrato de trabajo, como el incumplimiento de tal gravedad que torna imposible la continuación de la relación y que el artículo 243 LCT, dispone que el despido por justa causa, debe comunicarse por escrito, con expresión suficientemente clara de los motivos en que se funda, excluyendo, esta exigencia de precisión y claridad, la posibilidad de que se reconozca eficacia a manifestaciones genéricas como las imputadas al actor, es decir que, como principio general, puede sostenerse que la comunicación está mal redactada cuando quien la emite emplea una formula ambigua, que le permite con posterioridad referirla a hechos cambiantes según su criterio.”

“Sentado lo anterior, la comunicación recientemente transcripta, a mi juicio, revela el incumplimiento de los recaudos impuestos en el artículo 243 LCT, en tanto no existe una manifestación clara de los motivos que fundaron la denuncia del contrato de trabajo, debido a que “la imputación de negociaciones por cuenta propia y/o de terceros violando groseramente deberes de fidelidad”, resulta una fórmula genérica y sin precisión alguna que no explica claramente cuáles fueron las conductas concretas que permiten calificar la actitud del actor y tampoco existe una indicación temporal y del ámbito donde supuestamente se concretaron las negociaciones adjudicadas a aquél, acompañado con un relato de las circunstancias que rodearon a la cuestión. Repárese que el demandado no indicó cuál habría sido las negociaciones, con quién los habría tenido, si fue a título personal o a cuenta de un tercero, ni cuándo se llevaron a cabo y en dichas imprecisiones radica, justamente, la generalidad de las imputaciones en las que pretende fundar el despido (cfr. art. 243 L.C.T.) e impiden evaluar la contemporaneidad entre los hechos y la decisión adoptada y si el actor cometió una injuria de tal magnitud que no ameritaba la prosecución de la relación de trabajo (artículo 242 de la LCT).”

Fuente: Expte. nº 24648/2014 – “D. S. S. P. c/ S. R. A. S/ DESPIDO” – CNTRAB – SALA VIII – 07/08/2020

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