Juicio entre comerciantes. Valor de la contabilidad y de los libros de IVA

“Para dilucidar un entuerto suscitado entre dos comerciantes -en principio- debe partirse del examen de la prueba pericial, por ser objetivamente la de mayor valor probatorio, dentro de las reglas del comercio.”

“En los supuestos en que ambos contendientes sean comerciantes, deben estarse a las constancias de la contabilidad de uno de ellos, si el otro no llevó sus libros conforme lo disponen las normas pertinentes, o bien, no los ofrece para contradecir las registraciones que surgen de los libros de su oponente.”

“Constituye presupuesto para la aplicación de la presunción legal, la existencia de contabilidades llevadas en legal forma, o que prevalezcan frente al adversario como elemento probatorio; y que brinden convicción necesaria para arribar a la solución del litigio. Para enervar los resultados de la prueba contable, o para destruir la presunción que de ella deriva, será menester -entonces- el aporte de la prueba adecuada y concluyente que desvirtúe los asientos.”

“Si las facturas cuya cancelación se reclama están debidamente asentadas en la contabilidad del vendedor, ésta debe ser tenida como prueba suficiente de los términos del contrato, sobre todo si no se le oponen asientos en contrario ni otra prueba concluyente.”
La circunstancia que las facturas se encuentren registradas en el Libro IVA Ventas no resulta por sí sola de entidad suficiente para restarle valor probatorio. Si bien estrictamente no se trata de uno de los libros enumerados en el CCyCN 322, el informe pericial dio cuenta que el mismo se encuentra rubricado y llevado en legal forma.  

Fuente: “SINTEPLAST S.A. CONTRA PINGERE S.R.L. S/ ORDINARIO” – CNCOM – 10/03/2020

Publicado en Sin categoría.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *